martes, 20 de septiembre de 2011

Dragon Age: Origins

Esta noche conseguí terminar el juego de Dragon Age: Origins


Seguramente ha sido uno de los juegos en los que más he cambiado de parecer. Realmente compré este juego porque con él obtenías una descarga de contenido para otro videojuego (Mass Effect 2, que ya hablare otro día). Lógicamente lo probé, pero no lo vi claro, quizás porque lo eclipsaba MassEffect o porque había escogido mal a mi personaje... fuese la razón que fuese lo deje olvidado en la estantería durante mucho, mucho tiempo.

Hasta que un día aburrido me dio un arrebato y me puse a jugar... y ahí todo cambió, en ese preciso momento me engancho y no lo pude soltar

Es cierto que los gráficos no son lo mejor del mercado (aunque no son malos para nada) y la jugabilidad es un tanto compleja al principio, pero como no soy un critico de videojuegos eso me da igual

Lo que me atrajo desde ese segundo encuentro fue la historia que esta detrás, un mundo donde los elfos son explotados y casi esclavizados, los humanos pueden ser auténticos hijos de puta y los enanos tienen la cabeza más dura que las piedras que tanto veneran.

Además es uno de estos juegos donde puedes hacer lo que te de la gana, no tienes la necesidad de ser ni bueno ni malo y no tienes ningún marcador a donde vayan los puntos de pureza o maldad (bueno, la relación con los compañeros, pero son sobornables jj). Y siguiendo la formula usada en Mass Effect las cosas cambian según te comportes y repercuten en las secuelas de formas totalmente insospechadas.

Aquí dejo un trailer del juego, siendo las imágenes cinemáticas realmente sorprendentes





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